sábado, 28 de marzo de 2015

Mi vía de escape sin salida de emergencia

Me pregunto cómo es capaz de sobrevivir
el infierno
al frío de tus ojos.

Busco la puerta
a la habitación vacía
que hay en tus pupilas,
la entrada infranqueable
a todos tus miedos.

A veces sólo soy un animal herido
corriendo detrás del coche
que le atropelló.

Deslumbrado por los faros
que hay en tu retina,
esa luz sólo podía ser
la del final
del túnel.

He decido caer en picado
por si eres tú el que me salva,
me he ahorcado con el nudo en la garganta.

Me hacen bola
todas cosas que no te digo,
te suelto un bulo
para darle sentido
al vértigo.

Cada vez más fuera
de todo
por entrar dentro de ti.

Lo bonito de los laberintos es que no te interesa el camino de vuelta.

4 comentarios:

  1. Pasaba por aquí, me has gustado (mucho) y me quedo si no te importa.

    Vérsame en tu boca

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto que no me importa, eres bienvenida aquí. Me alegra mucho que te guste (o gustarte). Un besazo bonita.

      Eliminar